El 8 de febrero se fue un grande de
nuestra cultura, de nuestra poesía y nuestra música. Luis Alberto Spinetta, gran compositor de suma importancia en el
rock argentino desde la década del 70, con sus bandas Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, Spinetta Jade, y sus
numerosos proyectos solistas. El país y hasta toda América latina estuvo de
luto por el fallecimiento de “el flaco”.
Muchos
artistas le rindieron homenaje en distintas oportunidades. En el Cosquin Rock, lo recordó su hijo Dante,
su amigo Charly García, y hasta
Calle 13, que emocionó al público con “Todas
las hojas son del viento”. Pero el homenaje mas recordado es el que realizó
el músico Pedro Aznar, conocido por
formar parte de Serú Girán, el 29 de abril en el marco de la Feria del Libro y organizado
por la Ciudad.
“Puentes Amarillos” fue un inolvidable
recital en el que Aznar interpretó 26 canciones del flaco, con invitados como Pomo
Lorenzo y la cantante Roxana Amed, entre otros.
Más allá de los pensamientos políticos y cuestiones de
marketing, el recital fue inolvidable y llegó al corazón de más de 50 mil
personas que disfrutaron de las canciones que nos dejó el flaco.
Spinetta
no murió, sigue viviendo en sus canciones, en su maravillosa obra. En cada
homenaje, en cada disco, en cada poesía, el flaco sigue vivo en todos nosotros,
como el mismo lo dijo:
Ya me estoy queriendo
Ya me estoy volviendo canción
Barro tal vez
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